::LOS PEREGRINOS DE SAN JUDAS TADEO NOS HAN DEJADO LOS SIGUIENTES TESTIMONIOS:

Juana Rivarola. Acassuso – Prov. de Buenos Aires
Siempre vengo a verlo a San Judas Tadeo, en agradecimiento, por lo que me concedió Dios a través de su intercesión. Hace tiempo mi hija recibió una estampita de San Judas Tadeo con la dirección de esta Parroquia. Así lo conocí. Cuando tuve fuertes dolores de huesos y no había diagnostico preciso, le pedí a San Judas que intercediera para conseguir el alivio. No solamente obtuve el alivio, sino que también encontré un médico que me dió el tratamiento exacto para mis huesos. Desde ese momento, siempre vengo los 28 de cada mes en agradecimiento y siempre regalo estampitas para que lo conozcan.

Graciela. Ciudad de Buenos Aires
Vengo todos los 28 de cada mes para venerarlo, desde el día que le pedí por la salud de mi padre. Mi padre quedó en estado de coma, sin que los médicos pudieran hacer algo, no se sabía cual era el motivo, lo único que me confirmaron fue que era casi imposible revertir el estado.
Le pedí a San Judas Tadeo que lo ponga en manos de Dios, para que se haga su voluntad. A las horas mi padre se despertó, como si nada hubiese pasado. Siempre le agradezco su santa y poderosa intercesión.

Nélida Romero. Villa Urquiza - Ciudad de Buenos Aires
En el momento que necesitaba ayuda espiritual, me regalaron una estampita de San Judas Tadeo. Desde ese día, le rezo siempre para que sea un buen intercesor en todas las situaciones difíciles que tenemos que vivir. Un hermoso testimonio que siempre comento, es cuando le rezaba a San Judas Tadeo por los estudios de mi hijo, a quien le costaba muchísimo retener lo que leía, así lo ayudó en el nivel secundario y lo está haciendo actualmente en la facultad.
Estoy convencida en mi fe, a través de todos estos años, que es un excelente intercesor transformando lo difícil en fácil, lo imposible en imposible. Es por todo lo que me ha ayudado, que vengo todos los 28 de cada mes para agradecer la gracia recibida.

Ramón Massot. Belgrano – Ciudad de Buenos Aires
Fiel devoto y peregrino de San Judas Tadeo, vengo siempre los 28 de cada mes.
Hace 14 años me ayudó en el trabajo ante una situación dificilísima y hasta el día de hoy lo sigue haciendo. Mi vida cambió totalmente, a partir de la fe en su poderosa intercesión.

Marta Cichello. Don Bosco – Quilmes Prov. de Buenos Aires
Venimos cada 28 de cada mes, porque tenemos mucha fe en este santo que conoció y vivió con Jesús. Siempre nos ha ayudado en casos difíciles. Sentimos que su protección es importantísima, haciéndonos más fuertes para enfrentar las dificultades de cada día.

Amanda Bernardel. Caballito – Ciudad de Buenos Aires
Soy peregrina de San judas Tadeo. También en esta comunidad, que me brindó su apoyo, recibí el sacramento de la confirmación, con la gracia de que mi hija fuera mi madrina.
Este año le pedí con mucha seguridad y fe a San Judas Tadeo, que ayudara a mi hija a conseguir trabajo de acuerdo a su carrera, y cuando nadie lo esperaba la llamaron de un Banco para trabajar. Estamos con mucha alegría y felicidad.

Cecilia Martínez Rolón. Villa Lugano – Ciudad de Buenos Aires
Estoy aquí porque San Judas Tadeo es muy especial en mi vida de fe.
Mi madre tuvo un milagro en su vida. Los médicos no descubrían el origen de la dolencia. Estando en la cama, le empezó a rezar a San Judas Tadeo, quedando en estado de inconciencia total. Al despertarse, vio una imagen que le tomaba de las manos, y en ese preciso momento se puso a terminar de rezar la oración que había empezado. Hoy se sabe lo que tuvo, y puede vivir con controles periódicos.
Sin lugar a duda la intervención de San Judas Tadeo, ayudó a mi madre a salvar su vida ya que si lo hubiesen operado se hubiera muerto. Ella tiene una devoción eterna hacia San Judas Tadeo. Además, de venir cada 28 de cada mes, es misionera de la imagen en su barrio para que todos lo conozcan y puedan dar testimonio de lo que es.